
La municipalidad ha decidido tomar las riendas de la obra pública con una estrategia financiera que promete sacudir los cimientos de la administración tradicional. Al dejar de depender de proveedores externos y apostar a la fabricación propia de insumos básicos, el gobierno local busca maximizar cada peso invertido, garantizando que el asfalto llegue más rápido a las zonas que llevan décadas esperando. Con una inversión proyectada que supera los miles de millones, el foco está puesto en la autonomía total de la red vial, eliminando las demoras de contratación y transformando el ahorro directo en más obras de iluminación, cordón cuneta y saneamiento para todos los sectores de la ciudad.
Hacia la soberanía vial con fondos propios
El intendente Francisco Azcué analizó con su equipo los avances del Plan de Infraestructura y Desarrollo hacia el Bicentenario, el cual cuenta con una partida de 20.000 millones de pesos financiados sin recurrir a deuda externa. La clave del proyecto reside en la independencia operativa: el municipio pasará de comprar asfalto a producirlo, lo que permitirá un control total sobre la calidad y los tiempos de ejecución. Según se detalló en el gabinete, esta medida busca que el aporte de los contribuyentes regrese de manera directa en mejoras tangibles para la transitabilidad diaria.
La nueva planta asfáltica: eficiencia y tecnología
Con una inversión de 1.125 millones de pesos, la futura planta asfáltica municipal tendrá una capacidad de producción de 60 toneladas por hora. Este equipamiento no solo agilizará la pavimentación en los barrios, sino que representará un ahorro del 40% respecto a los valores de mercado actuales. Además de la reducción de costos, el sistema de vanguardia internacional de la planta asegura una operación responsable con el medioambiente, minimizando la emisión de partículas y cumpliendo con estándares de sostenibilidad que hasta ahora no se aplicaban en la región.
Pavimento articulado: un 69% más barato
La estrategia de ahorro se extiende también a la Planta Municipal de Adoquines, cuya inversión de 130 millones de pesos ya está rindiendo frutos informativos. Los números son contundentes: producir recursos propios para cuatro cuadras de pavimento articulado cuesta 28 millones de pesos, frente a los 90 millones que demandaría la contratación de un tercero. Esta diferencia del 69% de ahorro permite proyectar la ejecución de 1,5 cuadras mensuales de adoquines, priorizando sectores donde el bacheo tradicional no es la solución definitiva.
Fuerte despliegue de bacheo y cordón cuneta
Mientras se consolidan las nuevas unidades productivas, la Secretaría de Obras Públicas mantiene un intenso ritmo de trabajo en el territorio. El secretario Fernando Esquibel confirmó que los equipos están desplegados realizando tareas de bacheo intensivo, construcción de cordón cuneta y pluviales en diversos barrios. Estas obras complementarias son fundamentales para preparar las bases de las calles que recibirán el nuevo asfalto municipal, asegurando que la infraestructura sea duradera y solucione problemas históricos de acumulación de agua y deterioro de la calzada.




