Las temperaturas bajo cero han comenzado a afectar a gran parte del país, provocando la formación de escarcha en los vehículos. Este fenómeno se convierte en un desafío para los conductores, quienes deben enfrentar la dificultad de un parabrisas congelado al inicio de la jornada. Sin embargo, existen métodos sencillos para eliminar la escarcha sin dañar el vidrio.
Riesgos de una mala práctica
Uno de los errores más comunes entre los automovilistas es el uso de agua caliente para derretir el hielo. Aunque puede parecer una solución rápida, este método puede causar grietas en el parabrisas debido al brusco cambio de temperatura. Además, tratar de activar los limpiaparabrisas mientras las escobillas están pegadas al hielo puede dañar tanto las gomas como el mecanismo del limpiaparabrisas.
Objetos peligrosos que se deben evitar
El uso de sal, cuchillos o espátulas metálicas también está desaconsejado. Estos utensilios pueden rayar el vidrio del parabrisas y deteriorar la carrocería del vehículo, lo que a la larga implica gastos adicionales en reparaciones.
La solución adecuada
La forma más efectiva y segura de quitar la escarcha es utilizando una mezcla de dos partes de alcohol al 96% y una parte de agua. Al colocar esta mezcla en un pulverizador y aplicarla sobre la superficie helada, el alcohol ayuda a derretir el hielo sin provocar cambios bruscos de temperatura. Para retirar los restos de escarcha, se puede utilizar un objeto plástico, como una tarjeta de crédito o una credencial, que no dañará el parabrisas.
Verifica la visibilidad antes de salir
Una vez que el hielo ha sido eliminado, es recomendable usar los limpiaparabrisas con normalidad para asegurar que el vehículo esté en condiciones óptimas para circular. Además, no hay que olvidar revisar que las ventanillas laterales, la luneta trasera y los espejos retrovisores estén libres de escarcha, garantizando así una visión completa del entorno.
Fuente: El Once



