La comunidad educativa de la escuela Nº 34 “Esteban Echeverría” en Concordia se unió para rendir homenaje a uno de sus integrantes más queridos, Julio César Acosta, conocido cariñosamente como “Pelado”, quien ha decidido iniciar una nueva etapa en su vida tras 33 años de dedicación y trabajo en la institución.
Un viaje a través del tiempo
En un emotivo documento, se destacó que Julio llegó a la escuela en sus primeros años, cuando aún funcionaba en el antiguo edificio conocido como “La Lata”, y fue testigo de múltiples transformaciones a lo largo de los años. Su presencia ha sido constante, acompañando a generaciones de alumnos en su recorrido educativo.
Un vínculo que trasciende generaciones
La comunidad recordó cómo Julio ha estado presente en cada rincón de la escuela, desde los recreos hasta los pasillos, observando el crecimiento de cientos de niños. Muchos de ellos, ahora adultos, regresan a la escuela con sus propios hijos, creando un vínculo intergeneracional que enriquece la historia de la institución.
Un legado imborrable
El sentido mensaje de despedida resaltó que no solo se está despidiendo a un trabajador, sino a un compañero y amigo que ha dejado una huella imborrable en la comunidad. Su dedicación y cariño han sido fundamentales en la construcción de la historia de la Escuela 34, y su legado perdurará en el recuerdo de todos quienes formaron parte de su vida.
Finalmente, la comunidad educativa le deseó a Julio una feliz jubilación, asegurando que su nombre y su historia siempre estarán entrelazados con la Escuela 34, un reconocimiento a su invaluable contribución a lo largo de los años.
Fuente: Diario Río Uruguay



