La justicia en la provincia de Entre Ríos se encuentra a un paso de cerrar uno de los casos más significativos de corrupción asociados a la administración de fondos públicos. Cuatro imputados, incluidos tres exfuncionarios, han admitido su participación en el desvío de recursos destinados al Programa Jóvenes Emprendedores, comprometiéndose a devolver más de 100 millones de pesos.
Detalles del juicio abreviado
La audiencia tuvo lugar recientemente ante el juez del Tribunal de Juicio y Apelaciones de Paraná, Mauricio Mayer, quien evaluará la homologación del acuerdo alcanzado entre el Ministerio Público Fiscal y las defensas de los acusados. Los exfuncionarios Pedro Fernando Gebhart, Cristian Silvestre Klein, Claudio Alberto Rosas Vico, y Alejandro David Usatinsky, este último señalado como reclutador de personas para gestionar créditos fraudulentos, son los involucrados en este caso.
El esquema de corrupción
Según el fiscal Gonzalo Badano, entre enero de 2018 y diciembre de 2023, los imputados implementaron un plan que simulaba la concesión de 319 créditos bajo el régimen de Promoción del Emprendedorismo Joven Entrerriano. La investigación reveló que se utilizaban documentos falsos, firmas apócrifas y se presentaban rendiciones de cuentas fraudulentas, todo con el fin de desviar fondos públicos.
Consecuencias del acuerdo
Los cuatro implicados han aceptado una condena de tres años de prisión condicional y una inhabilitación perpetua para ejercer funciones públicas, además de comprometerse a realizar trabajos comunitarios y devolver el monto defraudado al estado provincial. La Fiscalía ha clasificado los hechos como peculado para los exfuncionarios, mientras que Usatinsky fue considerado partícipe necesario en la maniobra.
Revelaciones sobre el funcionamiento del fraude
Durante la audiencia, se describió un esquema que involucraba a personas en situación de vulnerabilidad, quienes firmaban documentos bajo la falsa creencia de acceder a subsidios. Una vez que los fondos eran depositados, la mayoría era entregada a los organizadores de la estafa, mientras que los “beneficiarios” recibían sumas mínimas.
Origen de la investigación
La causa se originó a partir de auditorías del Tribunal de Cuentas, que detectaron que muchos emprendimientos financiados nunca existieron. La fiscal del Tribunal, Nanci Vinagre, denunció las irregularidades, lo que llevó a una investigación más profunda por parte del fiscal Gonzalo Badano. La Fiscalía de Estado también ha manifestado su intención de continuar con la demanda para recuperar el monto total defraudado.
El juez Mauricio Mayer debe ahora decidir si aprueba el acuerdo y emite la sentencia correspondiente en los próximos días.
Fuente: Diario Río Uruguay



