Un reciente informe ha puesto de manifiesto la alarmante realidad de la violencia de género en Argentina, revelando que 145 niños perdieron a sus madres en los primeros siete meses de 2026, como resultado de femicidios. Este dato fue presentado por el Observatorio Ahora Que Sí Nos Ven y la Universidad Nacional del Delta, en el contexto del mes dedicado a la infancia.
Una víctima cada 35 horas
El relevamiento, que abarca el período del 1 de enero al 31 de julio, contabilizó un total de 147 víctimas fatales de violencia de género, lo que se traduce en un femicidio cada 35 horas. Este preocupante índice subraya la necesidad urgente de abordar y prevenir este tipo de violencia.
Vínculos cercanos y espacios privados
El informe destaca que en más del 63% de los casos, el agresor era pareja o expareja de la víctima, lo que pone de relieve el papel fundamental de las relaciones personales en la violencia de género. Además, el 68% de los incidentes ocurrió en el hogar de la víctima o en un domicilio compartido con el agresor, lo que indica que gran parte de esta violencia se desarrolla en espacios considerados seguros.
Denuncias y antecedentes de violencia
Uno de los hallazgos más preocupantes del estudio es que solo el 15% de las víctimas había presentado al menos una denuncia previa contra su agresor. En tanto, solo el 9,5% contaba con medidas judiciales vigentes al momento de ser asesinadas, lo que plantea interrogantes sobre la efectividad de las medidas de protección existentes.
Femicidios vinculados y casos de intento
El informe también abarca los 234 intentos de femicidio y femicidios vinculados ocurridos durante el mismo periodo, lo que evidencia que la violencia de género no solo se manifiesta en muertes, sino también en múltiples formas de agresión que afectan a las mujeres y a sus familias.
Este informe no solo busca visibilizar la cantidad de víctimas directas, sino también el impacto devastador que estos actos de violencia tienen sobre las familias, especialmente sobre los niños y adolescentes que quedan huérfanos.
Fuente: El Once



