Un testigo de la zona rural de San José de Feliciano ha proporcionado información crucial sobre el asesinato de Ramón Alejandro Báez, de 53 años. Su relato ha permitido reconstruir los momentos previos al crimen y ha sido fundamental para identificar al primo de la víctima como el principal sospechoso.
Detalles del testimonio
Según el testimonio del vecino, poco antes del homicidio, Báez y su primo, de 34 años, se acercaron a su hogar en busca de agua. El jefe Departamental de Policía de Feliciano, Javier Ramírez, señaló que este tipo de interacciones son comunes en la región. El testigo no observó ninguna discusión ni comportamiento extraño entre los familiares, lo que añade un matiz complejo al caso.
Un elemento clave: el garrote
Un aspecto destacado en el testimonio fue que el primo de la víctima portaba un garrote de madera de aproximadamente 1,20 metros, utilizado comúnmente para alambrados. “El palo encontrado en la escena era una varilla de alambrado, y el testigo lo vio en manos del primo”, explicó Ramírez, lo que podría ser un indicio significativo en la investigación.
El hallazgo del cuerpo
El cuerpo sin vida de Ramón Alejandro Báez fue encontrado por el mismo testigo alrededor de las 19 horas, en un camino rural. Al llegar la policía, confirmaron que la víctima presentaba múltiples contusiones en la cabeza. Ramírez indicó que la ubicación del cuerpo, a 7-10 kilómetros de la zona urbana, es un área habitual para actividades recreativas como caza y pesca.
Situación del detenido
El primo de la víctima fue detenido poco después del hallazgo. Según el comisario Ramírez, el sospechoso no tiene antecedentes penales, lo que complica la comprensión del móvil del crimen. La causa ahora está bajo la supervisión del fiscal Nicolás Moraves, mientras que el cuerpo de Báez fue enviado a la Morgue Judicial de Concordia para realizar la autopsia.
Fuente: Ahora



