Una ruidosa manifestación se llevó a cabo en la esquina de Tucumán y Urquiza, en Concordia, donde jubilados y representantes de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) demandaron mejoras en la atención y servicios de la obra social PAMI.
Un encuentro marcado por tensiones
La protesta resultó en un corte de tránsito y culminó con la entrega de un petitorio a la titular de la UGL 34, la Sra. Bernardi, quien a pesar de calificar la movilización como gremial, mostró disposición a dialogar con una delegación de manifestantes. Esta delegación estaba compuesta por jubilados, dirigentes sindicales y otros miembros de la comunidad, como el ex concejal Mariano Giampaolo.
Reclamos sobre la atención a afiliados
La reunión, que se extendió por aproximadamente 40 minutos, abordó una serie de reclamos relacionados con la atención a los afiliados y el funcionamiento del PAMI. Durante el intercambio, algunos manifestantes cuestionaron a Bernardi, quien insistió en que no era una funcionaria gubernamental, sino simplemente una empleada del organismo. Esta afirmación fue rechazada por los presentes, quienes señalaron su rol como representante del Gobierno nacional en la región.
Silencio mediático tras la reunión
Una vez finalizado el encuentro, los manifestantes entregaron su petitorio y se retiraron del lugar. Sin embargo, Bernardi optó por no hacer declaraciones a la prensa, argumentando que prefería no contribuir a la desinformación. Explicó que para brindar declaraciones debía contar con autorización del PAMI central.
Quejas que van más allá de la protesta
Si bien la manifestación se centró en las falencias del PAMI, también se hicieron eco de las condiciones laborales dentro de la Unidad de Gestión Local. Carteles que proclamaban un “PAMI en crisis” adornaban las oficinas, denunciando un vaciamiento del organismo y exigiendo mejoras salariales y la restitución de prestaciones médicas. Trabajadores de la UGL 34 también expresaron su descontento con el ambiente laboral, acusando a la dirección de malos tratos y medidas autoritarias.
Fuente: Diario Río Uruguay



