Investigadores de la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República del Uruguay están utilizando partículas radiactivas de pruebas nucleares realizadas entre las décadas de 1950 y 1970 como una innovadora herramienta para datar sedimentos en lagos y embalses del país. Esta técnica permite no solo entender la evolución de contaminantes en los cuerpos de agua, sino también abordar problemáticas de calidad del agua en el contexto de la crisis de abastecimiento que enfrentó Uruguay en 2023.
¿Cómo funciona la datación de sedimentos?
Las partículas radiactivas, resultantes de los ensayos nucleares, han dejado una huella detectable en suelos y sedimentos a nivel global. Según el investigador Marcos Tassano, estas partículas no representan un peligro para la salud, pero actúan como un sello cronológico que permite identificar diferentes capas de sedimentos y asignarles fechas específicas. Este proceso se basa en el análisis de radionucleidos como el plutonio, que ofrece una firma isotópica única para cada programa nuclear.
Reaparición del DDT en embalses uruguayos
Los análisis han revelado un hallazgo sorprendente: la reaparición de DDT, un insecticida prohibido desde hace décadas en Uruguay. Este descubrimiento no implica que el DDT se esté utilizando nuevamente, sino que su presencia se debe a la erosión del suelo donde fue aplicado anteriormente, que ha permitido que los residuos sean arrastrados hacia los cuerpos de agua.
Impacto en la salud ambiental y humana
El objetivo de esta investigación va más allá de la historia ambiental. Se busca establecer líneas de base para las cuencas uruguayas que faciliten la comparación de futuras mediciones y la evaluación de efectividad de las políticas de manejo ambiental. Además, se proyecta aplicar esta metodología para estudiar la historia del uso de antibióticos en la cuenca del río Santa Lucía, donde se investiga la posible aparición de genes de resistencia antimicrobiana en los sedimentos.
Una visión holística de la salud
El enfoque de investigación se enmarca en la filosofía de Una Salud, que busca entender la conexión entre la salud ambiental, animal y humana. Esto implica que las decisiones sobre el manejo del agua y los suelos pueden tener un impacto directo en la salud de las personas y los ecosistemas. La colaboración entre especialistas en diversas áreas permitirá potenciar la ciencia y prevenir futuros problemas de calidad del agua en Uruguay.
Fuente: El Entre Ríos



