La reciente decisión judicial que suspendió temporalmente el nuevo sistema de provisión de desayunos y meriendas en las escuelas de Entre Ríos ha generado un amplio debate. El Gobierno provincial ya ha anunciado su intención de apelar esta medida cautelar, mientras que profesionales de la nutrición expresan su preocupación por el impacto que podría tener esta resolución en la alimentación de los estudiantes.
Defensa de la medida cautelar
Desde la Asociación Civil de Licenciados en Nutrición de Concepción del Uruguay (Alencu), se han respaldado los fundamentos de la acción judicial. Paola Jacquement, miembro de la comisión directiva de Alencu, destacó que la decisión de suspender el nuevo sistema fue confirmada el 20 de julio tras una reunión con directores y empleados de comedores escolares. “Nuestra función como asociación es acompañar la implementación de políticas alimentarias en la provincia”, afirmó Jacquement.
Cuestionamientos sobre el contenido nutricional
Jacquement enfatizó que, si bien se consideran aspectos como la trazabilidad y la transparencia, es fundamental no comprometer la calidad nutricional de los alimentos. Según la nutricionista, las instituciones educativas deben seguir lineamientos específicos para garantizar que los menús ofrecidos sean saludables, incorporando productos de buena calidad como leche, queso, fruta y panes bajos en grasas.
Comparativa de desayunos actuales y propuestos
Un ejemplo mencionado por Jacquement fue el de una escuela de Concordia, donde actualmente se sirven desayunos compuestos de leche con malta, pan con queso y dulce de membrillo, además de una fruta. En contraste, el nuevo sistema prevé una leche saborizada acompañada de galletitas o budín. La nutricionista calificó este cambio como “un gran retroceso”, ya que introduce alimentos altos en azúcares y grasas, asociados a la obesidad infantil en el país.
Impacto en la salud infantil
Jacquement recordó que Argentina enfrenta una alta prevalencia de obesidad infantil, con cuatro de cada diez niños y adolescentes afectados. Esta situación se relaciona con un mayor riesgo de enfermedades crónicas, como diabetes e hipertensión. La nutricionista advirtió que el cambio en la calidad de los alimentos podría agravar este problema de salud pública.
Un camino hacia la alimentación saludable
La trayectoria de las políticas alimentarias en Entre Ríos ha sido progresiva desde 2020, año en que se inició el consenso sobre el etiquetado frontal de advertencia. En 2021, se sancionó una ley, y en 2023, se emitió una circular que restringe la compra de alimentos no permitidos. Jacquement subrayó la importancia de respetar esta legislación para asegurar el financiamiento del programa nacional de refuerzo alimentario.
Propuestas para el futuro
A pesar de las controversias, Jacquement sugirió que sería beneficioso fomentar la producción local, apoyando a las pymes y a la agroindustria. Sin embargo, reiteró su preocupación por el posible retroceso en los logros alcanzados en materia de alimentación escolar, que implican un esfuerzo considerable por parte de los profesionales de la nutrición y la comunidad educativa.
Fuente: Diario Río Uruguay



