Este 7 de septiembre se conmemoran 30 años de la trágica muerte de Gilda, uno de los íconos más representativos de la música tropical en Argentina. La artista, cuyo nombre real era Miriam Alejandra Bianchi, falleció a los 34 años en un accidente en el sur de Entre Ríos, donde también perdieron la vida otras seis personas.
El fatídico accidente en la Ruta Nacional 12
La fatalidad ocurrió en el kilómetro 129 de la Ruta Nacional 12, en la localidad de Ceibas, cuando el micro que transportaba a Gilda fue impactado por un camión. En el vehículo viajaban su madre, Tita, su hija Mariel, varios miembros de su banda y el conductor. Solo su hijo Fabricio y el músico Juan Carlos “Toti” Giménez sobrevivieron al desastre.
Un viaje hacia el destino trunco
La cantante se encontraba de gira por el país y, tras una presentación televisiva, se dirigía hacia Concordia para ofrecer un recital esa misma noche. A pesar de que también se esperaba que se presentara en Chajarí, el municipio recordó el evento como el “recital que no fue”, dado que Gilda nunca llegó a cumplirlo debido al trágico suceso.
De figura musical a leyenda popular
El deceso de Gilda la catapultó a un estatus de leyenda, y su música cobró un nuevo significado entre sus seguidores, quienes comenzaron a venerarla como una figura casi mítica. En el lugar del accidente se estableció un santuario que se ha convertido en un punto de peregrinación para muchos, donde se conserva parte del micro en el que viajaba.
Hoy, canciones emblemáticas como “No me arrepiento de este amor”, “Corazón valiente” y “Fuiste” siguen resonando en la cultura popular argentina, perpetuando la memoria de Gilda y su legado artístico.
Fuente: Diario Río Uruguay



