Expertos del sector ganadero han alertado sobre la posibilidad de un incremento de hasta el 10% en el precio de la carne vacuna en Argentina antes de que finalice el año. Este posible ajuste se debe a diversos factores, entre ellos, la menor oferta de hacienda, el aumento en las exportaciones y las consecuencias del fenómeno climático conocido como El Niño.
Factores que Impulsan el Aumento
Según las proyecciones realizadas, estos aumentos podrían manifestarse de manera progresiva en las próximas semanas, especialmente en el contexto de las festividades de Navidad y Año Nuevo. No obstante, los especialistas advierten que la caída del consumo interno podría limitar la magnitud de estos incrementos, dado que muchos consumidores enfrentan dificultades para asumir nuevos precios más altos.
Datos Relevantes del Mercado
De acuerdo con el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), los precios de los diferentes cortes de carne tuvieron un incremento promedio del 0,5% en septiembre. En los primeros nueve meses de 2026, el precio de la carne ha aumentado un 15,6%, mientras que en la comparación interanual, los precios se dispararon un 49,8%, superando la inflación general registrada del 33,4% en el mismo período.
Impacto del Fenómeno Climático y Exportaciones
El asesor ganadero Víctor Tonelli ha señalado que el precio del ganado destinado a faena podría experimentar un ajuste cercano al 10% antes de fin de año, debido a las inundaciones en el noreste del país y las dificultades para utilizar los campos. Por otro lado, Daniel Urcía, presidente de la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (FIFRA), estima que los ajustes de precios podrían representar una recuperación de valores que estuvieron retrasados en meses anteriores.
Consumo Interno y Exportaciones en Declive
El aumento en las exportaciones de carne ha reducido la disponibilidad de producto para el consumo interno. Entre enero y agosto, las exportaciones crecieron un 6,5% interanual, alcanzando las 567.400 toneladas. En contraste, el consumo interno ha disminuido en un 11,3%. Durante los primeros nueve meses del año, la producción de carne se contrajo en un 6,6%, lo que ha llevado a una caída en el consumo per cápita, que se sitúa en 46 kilos anuales por habitante.
Si se concretan las proyecciones de aumento, esto podría impactar en el gasto familiar y ejercer presión sobre el índice de inflación en los últimos meses de este año.
Fuente: El Once



