
Una transformación silenciosa pero de gran escala comenzó a desplegarse en los campos entrerrianos de cara al próximo ciclo productivo. Con la búsqueda constante de alternativas rentables y sostenibles, el sector agropecuario provincial ha fijado su mirada en un conjunto de especies que ganan terreno a pasos agigantados sobre la superficie tradicional. El interés por estos cultivos de invierno no solo responde a una estrategia de diversificación, sino a una demanda internacional que posiciona a la región en un lugar privilegiado. Con un calendario de implantación que ya marcha a toda velocidad y los primeros brotes asomando en los lotes, las proyecciones oficiales anticipan un escenario sin precedentes para la agricultura local.
Proyección récord de 55.000 hectáreas en la provincia
El Sistema de Información de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos (SIBER) confirmó en su último reporte económico que la intención de siembra de brassicaceas para la campaña 2026/27 se estima en 55.000 hectáreas. Este volumen refleja un marcado interés por parte de los productores regionales en incorporar estas alternativas invernales. De acuerdo al desglose de los datos oficiales, la distribución del área proyectada estará liderada por la colza con aproximadamente 29.500 hectáreas, seguida por la carinata con 16.500 hectáreas y, finalmente, la camelina con unas 9.500 hectáreas planificadas para este ciclo.
Fuerte avance del 65% en colza y carinata
Las tareas agrícolas muestran un ritmo sostenido en el territorio provincial, aprovechando las condiciones climáticas de la temporada. Para las variedades de colza y carinata, cuya ventana óptima de implantación se extiende desde mediados de abril hasta fines de mayo, las sembradoras ya han completado el 65% del área proyectada. Este nivel de progreso sitúa a la campaña dentro de los parámetros previstos por los técnicos, asegurando que el grueso de los lotes se establezca antes del cierre del período recomendado para optimizar los rendimientos potenciales.
Emergencia en los primeros lotes y estado del suelo
El informe del organismo cerealero detalló que los lotes implantados durante las primeras semanas del cronograma ya se encuentran en etapa de emergencia. Los brotes comenzaron a registrarse de manera uniforme en las principales zonas productivas, un indicador clave para el posterior desarrollo de la planta. Los especialistas del SIBER continúan evaluando la evolución de estos cultivos, los cuales requieren un monitoreo constante durante sus fases iniciales para evaluar el impacto de la humedad del suelo y las temperaturas de la región en el establecimiento del stand de plantas.
La camelina aguarda su ventana de siembra en junio
A diferencia de las otras dos variedades de brassicaceas, el tercer cultivo en discordancia presenta un cronograma biológico diferenciado. La camelina posee su período óptimo de implantación programado para los meses de junio y julio, por lo que los productores dedicados a esta especie se encuentran actualmente abocados a las tareas de preparación de los suelos y adquisición de insumos. Con la incorporación de esta ventana tardía, el sector busca escalonar el uso de la maquinaria agrícola y extender la cobertura de los suelos durante la totalidad del período invernal entrerriano.




