
La campaña agrícola en Entre Ríos atraviesa horas decisivas y los primeros datos del terreno han encendido señales de alerta entre los productores. Mientras las máquinas avanzan sobre miles de hectáreas, la brecha de rendimientos entre las distintas zonas de la provincia comienza a profundizarse, dejando al descubierto el impacto real del clima en los cultivos. Con números que muestran caídas interanuales y un arranque demorado por las lluvias, el sector busca determinar si la proyección final de toneladas alcanzará para salvar la inversión de un ciclo marcado por la inestabilidad.
Soja de primera: rindes dispares y una caída del 16%
La superficie cultivada con soja de primera en Entre Ríos para el ciclo 2025/26 alcanzó las 416.000 hectáreas. Según el reporte actualizado del Sistema de Información de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos (BolsaCER), hasta el momento se ha cosechado el 15% del área, lo que representa unas 62.400 hectáreas. Los primeros resultados arrojan un rendimiento promedio provincial de 2.250 kg/ha, cifra que marca una caída interanual del 16% frente a los 2.681 kg/ha obtenidos en la campaña anterior. De sostenerse esta tendencia, se proyecta una producción total de 936.000 toneladas para este segmento.
El impacto del “pulso seco” en la zona Sur
El avance de las cosechadoras ha dejado en evidencia la disparidad productiva dentro del territorio provincial. La zona Sur ha sido la más afectada por el pulso seco, registrando rendimientos promedio que se ubican entre 800 y 1.000 kg/ha por debajo del resto de las regiones. A pesar de la caída respecto al ciclo pasado, el rendimiento actual se sitúa un 5% por encima del promedio del último lustro, lo que indica una ligera recuperación si se analiza la serie histórica de los últimos cinco años, a pesar de las limitaciones hídricas puntuales.
Soja de segunda: labores frenadas por el clima
Para la campaña 2025/26, la superficie de soja de segunda se estima en 803.500 hectáreas, pero su recolección enfrenta un inicio lento. A la fecha, solo se registra un avance del 4%, equivalente a 32.100 hectáreas. Este progreso está sensiblemente por debajo del 11% registrado a la misma altura del año pasado. Esta demora responde principalmente a las precipitaciones de las últimas semanas, las cuales han limitado la transitabilidad de los lotes y condicionado el ritmo de trabajo de los equipos pesados en el campo.
Rindes prometedores a la espera de datos oficiales
A pesar del bajo porcentaje de avance en la soja de segunda, los reportes a nivel de lote muestran resultados alentadores con rindes que oscilan entre 2.000 y 3.000 kg/ha. No obstante, desde la BolsaCER aclararon que, debido a la escasa superficie recolectada hasta el momento, no es factible estimar un rendimiento promedio provincial que sea estadísticamente representativo. Se espera que, de mejorar las condiciones de piso en los lotes, el ritmo de cosecha se intensifique durante la próxima semana para consolidar las proyecciones finales de la campaña.




