La siembra de brasicáceas en Entre Ríos está finalizando, con los últimos lotes de camelina plantados en julio. La superficie destinada a estas oleaginosas es similar a la del ciclo 2023/24, que abarcó aproximadamente 20.000 hectáreas. Sin embargo, se ha observado una disminución en el área de colza y carinata, mientras que la camelina ha aumentado su superficie sembrada.
El estado fenológico de los cultivos varía según el momento de siembra. Los lotes más recientes, sembrados en junio y julio, están en la fase de hoja cotiledonar, mientras que las siembras más tempranas, realizadas en abril y mayo, están en la fase de roseta a elongación.
Condición del Cultivo a Nivel Provincial
La condición de los cultivos de brasicáceas en Entre Ríos es la siguiente:
- Muy Buena: 23%
- Buena: 37%
- Regular: 33%
- Mala: 7%
En general, los lotes catalogados como regulares y malos presentan crecimiento lento y desparejo, con plantas de tamaño pequeño y hojas amarillentas debido a las heladas y la falta de agua. Este último factor también ha limitado la aplicación de fertilizantes. Además, se ha observado el ataque de pulgones en algunos sectores, afectando el desarrollo de las plantas.
Impacto de las Condiciones Climáticas
Las condiciones climáticas, especialmente las heladas y la falta de agua, han tenido un impacto significativo en el desarrollo de las brasicáceas. Estos factores han contribuido al crecimiento lento y desparejo de algunos lotes, así como a la aparición de hojas amarillentas. La falta de agua ha sido un obstáculo importante para la aplicación de fertilizantes, afectando la nutrición de las plantas.
Control de Plagas
El ataque de pulgones ha sido otro desafío para los cultivos de brasicáceas en Entre Ríos. Estos insectos pueden causar daños significativos a las plantas, reduciendo su vigor y afectando el rendimiento. Es esencial implementar estrategias de control de plagas para mitigar su impacto y asegurar un desarrollo saludable de los cultivos.
Perspectivas para la Cosecha
A pesar de los desafíos, el 60% de las brasicáceas en Entre Ríos presentan una condición entre buena y muy buena. Con un manejo adecuado y condiciones climáticas favorables, se espera que estos cultivos puedan alcanzar un buen rendimiento al momento de la cosecha.
La camelina, en particular, ha mostrado un aumento en su superficie sembrada, lo que podría traducirse en un mayor aporte a la producción total de oleaginosas en la provincia. La adaptabilidad y resistencia de esta especie podrían ser factores clave para su éxito en el ciclo actual.




