Trabajadores de Granja Tres Arroyos han convocado a una movilización para este martes en Concepción del Uruguay, exigiendo la reapertura de la planta, el pago de salarios adeudados y respuestas claras sobre el futuro de más de 900 empleados afectados.
Descontento y movilización
La empresa atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia reciente. Los empleados decidieron regresar a las calles para reclamar la reapertura de la planta y el pago de los salarios pendientes. La decisión fue tomada en una asamblea frente al establecimiento, donde también se llevó a cabo una olla popular para visibilizar la situación que enfrentan cientos de familias.
Incertidumbre tras el cierre
Un mes después del cierre de la planta, la incertidumbre aumenta entre los trabajadores. El delegado Maximiliano Zalazar expresó que la situación no muestra avances. “Seguimos con la planta cerrada, sin trabajo, sin haber cobrado lo que nos adeudan y a la espera de la reapertura de la empresa”, afirmó durante una entrevista.
Convocatoria a la movilización
La movilización está programada para este martes a las 10 en el Monumento a Urquiza, donde los trabajadores se concentrarán y realizarán una nueva asamblea para definir el futuro del plan de lucha.
Falta de respuestas y promesas incumplidas
Zalazar indicó que la decisión de movilizarse se tomó tras la falta de cumplimiento de promesas de pago que habían generado expectativas. “Durante la semana pasada se esperaba un depósito que nunca llegó”, lamentó el delegado. A pesar de que se había solicitado no realizar protestas para facilitar las negociaciones, la falta de resultados llevó a los trabajadores a retomar las movilizaciones.
Impacto en la comunidad
El conflicto afecta a aproximadamente 925 trabajadores directamente, pero sus repercusiones se extienden a otros sectores relacionados con la actividad avícola, incluyendo transportistas y granjas proveedoras. Zalazar advirtió que la situación económica de numerosas familias en Concepción del Uruguay y la región se ve gravemente afectada.
Cuestionamientos a la empresa
Respecto a los motivos del cierre, Zalazar criticó la decisión, afirmando que la producción estaba funcionando con normalidad antes de la paralización. “Era prácticamente normal por la cantidad de pollos, que eran aproximadamente 180.000″, concluyó, cuestionando la falta de aviso previo a los empleados.
Fuente: El Once





