Referentes de Juntos por Entre Ríos han comenzado a mostrar abiertamente su preocupación ante los recientes cambios en el gabinete del intendente Francisco Azcué. La situación se intensificó tras la renuncia de varios funcionarios clave, lo que llevó a una serie de reuniones urgentes para discutir el futuro de la gestión en Concordia.
Descontento en el oficialismo
Las reuniones, aunque se llevaron a cabo de manera discreta, revelaron un creciente descontento entre los aliados de Azcué. Se ha señalado que el intendente se ha distanciado de sus socios políticos, lo que ha generado un clima de incertidumbre y desconfianza. Los participantes de estos encuentros han expresado que la administración de Azcué se ha vuelto “endogámica”, alejándose de la diversidad que caracterizaba a su gobierno.
Reestructuración del gabinete
Los cambios en el gabinete, como el reemplazo del radical Lucas Fuscado y la dimisión de Luciano Dell’Olio, han sido percibidos como movimientos que refuerzan esta tendencia. Los críticos advierten que estas decisiones podrían alejar aún más a Azcué de su base de apoyo dentro de Juntos por Entre Ríos.
Consecuencias políticas
En las discusiones se mencionó la posibilidad de restringir el apoyo al intendente si no se realizan cambios significativos para mejorar las relaciones con sus aliados. La elección del sucesor de Dell’Olio se considera crucial, ya que podría determinar si las tensiones se calman o si la crisis se intensifica.
Desafíos en la comunicación interna
El Secretario de la Coordinación de Gabinete y Hacienda, Pablo Ferreyra, también se encuentra bajo el escrutinio, dado su estrecho vínculo con Azcué. Las tensiones han sido evidentes, como lo demuestran las recientes declaraciones del Ministro Manuel Troncoso, quien, a pesar de elogiar la gestión de Azcué, ha llamado a una mayor “humildad” y apertura hacia todos los sectores del gobierno.
Reflexiones sobre la gestión
Los críticos de Azcué argumentan que su enfoque ha sido demasiado cerrado, mientras que otros sugieren que la gestión podría estar practicando una “exogamia” que no resuena con los ideales de Juntos por Entre Ríos. A medida que se acercan las elecciones de 2027, los conflictos internos podrían tener repercusiones significativas en la estrategia política del oficialismo.
Perspectivas futuras
A pesar de la crisis actual, algunos analistas creen que el oficialismo confía en tener margen para resolver sus diferencias, especialmente ante la falta de una oposición fuerte. Se espera que, con el tiempo, las tensiones se minimicen y se restablezca un entendimiento entre el gobernador Rogelio Frigerio y el intendente Azcué, aunque los desafíos que enfrenta la gestión son indudablemente significativos.
Fuente: El Entre Ríos



