
El sector arrocero de la provincia atraviesa un momento determinante en su calendario productivo. Mientras las máquinas intentan avanzar sobre las hectáreas restantes, los números finales comienzan a proyectar una realidad preocupante para la economía regional. A pesar de los rendimientos individuales que en algunos casos alcanzan cifras récord, el balance general muestra un retroceso significativo que pone en alerta a productores y exportadores. Con el clima jugando una carta decisiva en la última semana, el panorama para el cierre de la campaña se vuelve una carrera contra el tiempo y la humedad.
Avance de cosecha en Entre Ríos: El reporte de la Bolsa de Cereales
Según el último informe emitido por el Sistema de Información de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos (BolsaCER), las labores de recolección de arroz han alcanzado el 64% de una superficie total de 54.850 hectáreas. Este dato representa un avance de 22 puntos porcentuales en comparación con el relevamiento anterior, demostrando un ritmo intenso en las principales zonas productoras de la provincia. Sin embargo, el reporte advierte que el progreso se ha visto interrumpido recientemente debido a las importantes precipitaciones registradas en el territorio entrerriano, lo que obligará a una pausa forzosa de aproximadamente una semana antes de reanudar las tareas.
Rendimientos variables: Del largo fino a la incertidumbre del largo ancho
El rendimiento promedio provincial se ubica actualmente en 8.200 kg/ha, una cifra que se mantiene en sintonía con el ciclo anterior. No obstante, los especialistas del SIBER aclaran que este promedio responde a que la mayor parte del área cosechada hasta la fecha corresponde al tipo comercial largo fino, el cual posee un mayor potencial de rinde. En los lotes relevados, los resultados varían desde los 6.000 kg/ha en materiales largo ancho hasta picos máximos de 10.000 kg/ha en variedades de largo fino. Se estima que el promedio provincial tienda a disminuir a medida que las máquinas ingresen en los lotes de tipo largo ancho, tradicionalmente menos productivos.
Proyección productiva: Una fuerte caída respecto a la campaña pasada
Bajo el escenario actual, la proyección de la producción provincial de arroz se sitúa en 449.770 toneladas. De confirmarse estas cifras al finalizar la trilla, se consolidaría una caída del 18% en la producción en comparación con la campaña pasada. Esta reducción en el volumen total es monitoreada de cerca por las entidades rurales, ya que impacta de manera directa en la oferta de materia prima para los molinos y en los saldos exportables de la provincia, que es una de las principales productoras de este cereal a nivel nacional.
Clima y logística: El impacto de las lluvias en las labores de campo
Los colaboradores del sistema de información reportaron que el exceso de humedad en el suelo tras las tormentas es el principal obstáculo logístico en este momento. Al tratarse de un cultivo que requiere condiciones específicas para el ingreso de maquinaria pesada, es lógico que para la reanudación de las labores se deba aguardar aproximadamente siete días. Este retraso no solo afecta los tiempos de entrega, sino que también genera preocupación por la posible pérdida de calidad del grano que aún permanece en pie, a la espera de que el sol permita completar el 36% restante de la superficie provincial.




