La Dirección Departamental de Escuelas de Concordia enfrenta una situación crítica tras el severo temporal que azotó la región el fin de semana pasado. Actualmente, tres instituciones educativas se encuentran sin clases debido a graves daños estructurales que han dejado a los estudiantes sin acceso a la educación presencial.
Evaluación de los daños
Según el director del área, Alejandro Ramírez, desde el sábado se realizan relevamientos para determinar el alcance de los daños. “Estamos evaluando los colegios que han sufrido los mayores inconvenientes”, afirmó Ramírez, quien identificó a la Escuela N°17 “Diógenes de Urquiza” como uno de los casos más críticos, donde la tormenta voló el techo de un salón, arrojándolo a la vía pública.
Escuelas más afectadas
La Escuela N°8 “Magdalena Curi” en Villa Zorraquín también reportó importantes daños, con la voladura de techos de dos aulas y una galería, además de la caída de árboles y problemas con el tendido eléctrico. Por otro lado, la Escuela N°64 de La Criolla, con más de 80 años de historia, sufrió una pérdida significativa de su techo, lo que agrava la situación en la comunidad educativa.
Suspensión de clases y búsqueda de soluciones
Las clases en estos tres establecimientos permanecen suspendidas mientras se llevan a cabo las reparaciones necesarias. Ramírez explicó que, junto a supervisores y directivos, se evalúan alternativas para asegurar la continuidad educativa, incluyendo la posibilidad de clases virtuales o la utilización de otros espacios.
Impacto en la comunidad educativa
El impacto del temporal no solo se limita a las infraestructuras escolares. Muchos estudiantes y docentes también han sufrido daños en sus hogares, con algunas familias enfrentando la pérdida total de sus techos. Ramírez destacó que se están considerando licencias especiales para los docentes afectados y que se está gestionando ayuda para las familias en necesidad.
A pesar de que los daños menores pueden resolverse rápidamente, el director reconoció que los problemas estructurales, especialmente la falta de techos, requieren atención inmediata y una respuesta más compleja. “Lo que se vive en el aula tras el paso de la tormenta refleja la magnitud de la situación”, concluyó.
Fuente: Diario Río Uruguay



