El girasol es una de las opciones más rentables para los productores entrerrianos que buscan diversificar sus sistemas agrícolas. Según el Sistema de Información de Bolsa de Cereales de Entre Ríos (SIBER), la superficie sembrada con este cultivo en la campaña 2023/24 alcanza las 4.000 hectáreas (ha) en la provincia.
Sin embargo, el clima no ha acompañado el desarrollo del girasol, que ha sufrido la falta de lluvias durante gran parte del período de siembra. Solo algunos lotes pudieron implantarse en la última semana, gracias a las precipitaciones registradas a partir del sábado 21 de octubre.
A pesar de este escenario adverso, el girasol muestra una buena sanidad y un buen estado general en la mayoría de los casos. Los colaboradores del SIBER reportaron que hay lotes con baja densidad de plantas por hectárea, pero también hay otros con un excelente stand y un buen crecimiento.
El girasol es un cultivo que tiene muchas ventajas, como su adaptabilidad a diferentes ambientes, su capacidad de aprovechar el agua disponible, su aporte a la rotación y su calidad como fuente de aceite y proteína.




