Las autoridades judiciales de Concordia han confirmado el procesamiento de una ordenanza relacionada con el hallazgo de un ladrillo de cocaína que llevaba la distintiva marca de un delfín. Este caso ha tomado un giro inesperado tras el secuestro de más de un kilo de esta sustancia ilícita y otros elementos asociados a un delito grave.
Un recorrido procesal inusual
El proceso judicial comenzó con una denuncia por robo presentada el 3 de mayo de 2025, donde un propietario reportó la entrada de desconocidos en su propiedad y la sustracción de objetos. Esta denuncia llevó a una investigación que, inicialmente, se tramitó en la justicia provincial.
El allanamiento que cambió el rumbo de la investigación
El 6 de mayo de 2025, tras recolectar evidencias, se autorizó un allanamiento en la vivienda de Luis Manuel Recalde. Durante la inspección, los agentes encontraron la garrafa robada, pero el descubrimiento más impactante ocurrió cuando se movió un sofá y se halló una caja metálica que contenía un bloque de cocaína con un peso de 1.028 gramos.
De la justicia provincial a la federal
Tras el descubrimiento, el caso fue derivado al fuero federal, donde se formalizó el procesamiento de Recalde por el delito de comercio de estupefacientes. A pesar de los intentos de su defensa para declarar nula la orden de allanamiento, la Cámara Federal desestimó los planteos, argumentando que el hallazgo de la droga se realizó dentro del marco de la investigación original.
Implicaciones del caso y antecedentes del narcotraficante
Este caso no solo destaca un procedimiento judicial complejo, sino que también está vinculado a la figura del narcotraficante salteño Delfín Reinaldo Castedo, quien cumple condenas por asociación ilícita y otros delitos graves. La marca del delfín en el ladrillo de cocaína sugiere una conexión directa con redes de narcotráfico en la región.
Fuente: Uno ER



