La reciente bajante del lago de Salto Grande ha revelado vestigios de la antigua ciudad de Federación, un suceso que ha sorprendido a los habitantes de la región y ha despertado memorias sobre una historia marcada por el cambio.
Revelaciones de un pasado sumergido
Con el notable descenso del nivel del embalse, han vuelto a quedar visibles calles y cimientos de viviendas que fueron parte de la Federación original, una ciudad que fue reubicada en los años 70 debido a la construcción de la represa binacional. Este fenómeno ha permitido que los federaenses rememoren un pasado que, aunque sumergido, sigue presente en la memoria colectiva.
Un testimonio fotográfico de Diario Río Uruguay
El trabajo fotográfico realizado por Diario Río Uruguay captura este paisaje singular, mostrando cómo las antiguas infraestructuras emergen del agua. Las imágenes son un recordatorio del lugar donde muchos residentes vivieron y crecieron, lo que transforma estas vistas en poderosos símbolos de identidad y pertenencia.
Preparativos ante el aumento del caudal
La bajante actual se debe a una maniobra preventiva del Área de Hidrología de la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande, que busca manejar el incremento de agua proveniente de lluvias en la cuenca alta del río Uruguay, especialmente en el sur de Brasil. Se anticipa un aumento del caudal en los próximos días, por lo que se ha tomado la decisión de reducir el nivel del lago para evitar posibles desbordes.
La memoria de una ciudad viva
Desde su sumersión en 1979, la antigua Federación ha permanecido oculta, pero cada vez que el lago muestra su descenso, las estructuras de la vieja ciudad resurgen, evocando una rica historia que aún vive en las emociones de quienes la conocieron. Este fenómeno no solo es un recordatorio de un pasado, sino también una oportunidad para reflexionar sobre la historia social y urbana de Entre Ríos.
Un encuentro entre historia y naturaleza
Las imágenes capturadas por Diario Río Uruguay no solo representan un paisaje excepcional, sino que también simbolizan la intersección entre la naturaleza, la ingeniería y la historia. Este evento invita a los ciudadanos y visitantes a redescubrir la esencia de la antigua Federación, un lugar que, aunque sumergido, continúa vibrando en el corazón de sus habitantes.
Fuente: Diario Río Uruguay



