
Un descuido en el mundo digital derivó en un imponente operativo policial en pleno centro de la ciudad. Lo que comenzó como una serie de historias y posteos en redes sociales, donde dos menores de edad exhibían armamento de alto poder de fuego, activó de inmediato las alarmas de los investigadores judiciales. La difusión de estas imágenes, que circularon rápidamente entre usuarios locales, motivó una denuncia formal que culminó con el ingreso de las fuerzas de seguridad a una vivienda familiar, dejando al descubierto un arsenal que incluye desde escopetas hasta munición de fusiles militares.
Investigación por exhibición de armas en Instagram
La causa judicial se originó a partir de una denuncia vinculada a la red social Instagram, donde se detectó que dos menores de edad compartían fotografías y videos portando armamento de grueso calibre. Ante el riesgo potencial y la naturaleza de los elementos exhibidos, la Jueza de Garantías, María Dinora, dispuso una orden de allanamiento inmediata. El procedimiento fue ejecutado por personal policial de Concordia, en el marco de una investigación caratulada inicialmente como tenencia de arma de guerra, con el objetivo de retirar de circulación cualquier elemento que representara un peligro para terceros o para los propios menores.
Arsenal secuestrado en calles Espejo y Misiones
El operativo tuvo lugar en una propiedad ubicada en las inmediaciones de calles Espejo y Misiones. Durante la inspección, los efectivos lograron el secuestro de un arsenal compuesto por: una escopeta Maverick calibre 12, una pistola Bersa Thunder 9 mm parabellum con su cargador, un revólver Rossi calibre 357 Magnum de doble acción y un rifle de aire comprimido Nitro Venom con mira telescópica. El hallazgo sorprendió a los investigadores no solo por la variedad de las armas, sino por el poder de daño de las mismas, calificadas legalmente como armas de guerra y de uso civil condicional.
Munición de guerra y proyectiles de FAL
Además de las armas, la policía incautó una importante cantidad de municiones de diversos calibres que se encontraban en el domicilio. Entre lo secuestrado se destacan 25 cartuchos calibre 357 Magnum, 15 cartuchos calibre 12 y, lo más llamativo, 11 municiones de FAL calibre 7,62, un proyectil utilizado típicamente por fuerzas armadas. También se hallaron cartuchos calibre 11.25 y vainas servidas, lo que confirma que el armamento estaba operativo y contaba con el sustento necesario para su uso inmediato, factor que agravó la preocupación inicial de los denunciantes.
Legítimo usuario y situación legal de los involucrados
A pesar de la espectacularidad del operativo y el secuestro del material, el responsable de la vivienda pudo acreditar la documentación legal de las armas. Se constató que el notificado contaba con la totalidad de las piezas registradas a su nombre y poseía la credencial de legítimo usuario vigente. Por este motivo, y siguiendo las directivas del fiscal de turno, Tomas Tscherning, la diligencia finalizó sin personas aprehendidas. Sin embargo, las armas permanecerán bajo custodia judicial mientras se analiza la responsabilidad de los adultos en permitir que menores de edad accedieran y publicaran el armamento en plataformas digitales.




